Esta vinagreta se sitúa en un lugar especial gracias a un grupo de ingredientes más complejo. Es perfecta para una cena especial.
En un tazón que no sea de aluminio vierta la miel, el vinagre, el café, la sal y la pimienta; mezcle bien hasta que se disuelva la miel.
Agregue el aceite y bata con un tenedor hasta que espese y quede emulsionado.